sábado 21 de octubre del 2017

Chile

martes 21 junio de 2016

Estudio del ADN de restos encontrados principalmente en Chile

El hombre no fue el único culpable de la extinción de la megafauna en la Patagonia

Los enormes animales del pasado lograron convivir con el hombre por un par de milenios, pero el cambio climático habría dado el golpe final para favorecer su desaparición.

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Enormes osos, más grandes que todos los conocidos, felinos dientes de sable y caballos descomunales se paseaban como dueños y señores por el paisaje en la Patagonia. Pero de un momento a otro su reinado terminó y solo una gran especie sobrevivió a esa hecatombe, el ancestro del guanaco y la vicuña.

Por mucho tiempo se culpó a la llegada del hombre a la zona de esta masiva desaparición, pero un nuevo estudio asegura que el ser humano no fue el único culpable.

Una investigación realizada por científicos de las universidades de Adelaida y New South Wales (en Australia), Colorado Boulder (en EE.UU.), y de Magallanes (en Chile) asegura que la megafauna de la Patagonia coexistió entre mil y 3 mil años con el ser humano, y que habría sido un aumento brusco de la temperatura lo que terminó por crear las condiciones perfectas para la extinción de esos gigantes. El trabajo aparece publicado en la última edición de Science Advances.

“La Patagonia se convirtió en una piedra Rosetta. Ella muestra que la colonización (humana) no dio como resultado inmediato la extinción de la megafauna, pero solo mientras el clima se mantuvo frío”, dice Alan Cooper, director del Centro de ADN antiguo de la Universidad de Adelaida y líder del estudio. “Pasaron más de mil años antes de que se presentara un calentamiento rápido, momento en que la megafauna se extinguió en menos de 100 años”.

Para llegar a esa conclusión, el grupo estudió el ADN mitocondrial de restos de megafauna de distintos sitios de Sudamérica, pero la mayor cantidad proviene de la Patagonia chilena. Además, las muestras fueron datadas por carbono 14, lo que dio como resultado que varias de ellas eran contemporáneas a los primeros pobladores humanos.

Existían evidencias sugiriendo algunos de estos resultados, pero que no incluía información molecular, explica Fabiana Martin, investigadora del Centro de Estudios del Hombre Austral, del Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes. Al comparar estos resultados con los obtenidos en otras investigaciones, el grupo pudo concluir que el hombre y la megafauna efectivamente lograron convivir por un tiempo considerable.

“La principal implicancia de ello es que estos procesos ocurridos en la naturaleza raramente responden a una única causa, como muchas veces se plantea. En cambio, encontramos que existe una sinergia entre distintas causas que concurren para producir un efecto”, explica la especialista.

Visión global

En ese contexto, esta información ayudaría a entender mejor el proceso de extinción de la megafauna a nivel global. Si bien la Patagonia concentró la mayor pérdida de biodiversidad en el planeta de ese período, no todos los procesos de extinción se dieron por igual.

“La principal diferencia, en una escala amplia, es que el proceso ocurrió en distintos momentos, en distintos lugares”, dice Fabiana Martin. Por ejemplo, en Australia sucedió hace unos 50 mil años o más, mientras que en el Caribe es un fenómeno que se desarrolló dentro del Holoceno (es decir, desde hace menos de 12 mil años), agrega. “Asimismo, en lugares cercanos como la Pampa Argentina, la megafauna sobrevivió varios miles de años más que en la Patagonia”.

 

Fuente: Lorena Guzmán H.
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

 

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