viernes 17 de noviembre del 2017

Chubut

domingo 24 septiembre de 2017

Atractivos turísticos

¿Sabías qué? En El Hoyo hay un misterioso laberinto

Es el laberinto más grande de Sudamérica. Se encuentra en la Comarca del Paralelo 42°. Un recorrido entre cercos vivos de cipreses de casi dos metros que ponen a prueba la paciencia, el sentido de la ubicación y el instinto aventurero.

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El laberinto tiene 76 por 112 metros y está compuesto de 2100 cipreses de la variedad arizónica y macro carpa que forman un cerco vivo de 1.8 metros de alto, 80 centímetros de espesor con caminos de 1.2 metros de ancho.

Abre sus puertas en diciembre hasta Semana Santa desde las 10:30 hasta que cae el sol entre los cerros.

EL LABERINTO COMO SIMBOLO

Está presente en diversas culturas, épocas y lugares, presentándose siempre como un símbolo ligado a lo espiritual. Muchos laberintos dibujados en el suelo servían como una especie de trampa que atrapaba a los malos espíritus.

Se conoce esta función desde la prehistoria en adelante. Incluso en algunas iglesias católicas es posible encontrarlos trazados en el piso, cerca del baptisterio (lugar donde se bautiza a los nuevos fieles).

En algunas casas, la imagen del laberinto se trazaba en la puerta de ingreso, como sistema de protección. Pero una de las más importantes significaciones del símbolo del laberinto está asociado a los rituales de iniciación.

Por lo tanto, el laberinto es el símbolo que representa la búsqueda del centro personal, del sí mismo del ser humano. Para el encuentro de tan preciado hallazgo, se requiere de un ritual iniciático que implica la superación, en distintas etapas, de una prueba.

La primera ley del laberinto nos dice que este no tiene forma.

Segunda ley: el laberinto siempre es exclusivo de quien lo transita.

La tercera: el laberinto siempre está habitado.

Cuarta ley: el laberinto es un instrumento de cambio.

Quinta ley laberíntica: el laberinto es patrimonio de la humanidad.

La sexta ley declara que el laberinto está diseñado para salir de él, jamás para quedarse en su interior.

Última ley laberíntica: quien lo recorre es siempre un héroe.
Laberintos, Jaime Buhigas Tallón.

Fuente: Laberintopatagonia.com



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