domingo 19 de noviembre del 2017

Columnistas

jueves 17 agosto de 2017

¿Cómo hacen las ballenas para vivir en aguas tan frías?

En plena temporada de ballenas en la Patagonia, las aguas del Golfo Nuevo son el escenario en el que la naturaleza se luce. Las enormes reinas del mar atraen a viajeros del mundo. Viéndolas tan cerca empiezan a aparecer las preguntas que nuestra experta en ciencia responderá en otra entrega semanal que vale la pena.

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Época de ballenas en el Golfo Nuevo de la Península Valdés en Chubut. En esta temporada se las ve en gran cantidad, y son un deleite visual. Y mientras las admiramos maravillados, aparecen preguntas: ¿Cómo es que estos animales de sangre caliente pueden permanecer en aguas tan frías como las del Atlántico Sur? Pueden vivir en las más heladas aguas aun siendo mamíferos de sangre caliente.

En la clasificación de los animales, las ballenas aparecen como mamíferos, es decir que en la primera etapa de sus vidas se alimentan de leche materna. Y en su sistema circulatorio hay sangre caliente, es el caso de los mamíferos y de las aves a diferencia de los peces, reptiles y anfibios que tienen sangre fría.

Golfo Nuevo y ballenas

La diferencia en estos animales está en si pueden o no conservar estable la temperatura corporal, o sea regular la temperatura del cuerpo respecto a la del ambiente. Los de sangre caliente sí pueden, los de sangre fría no.

Este es un fenómeno denominado homeostasis térmica. Es un proceso por el que el cuerpo mantiene un balance energético: el calor que pierde es igual al que gana. Esta estrategia es posible cuando las temperaturas del ambiente lo permiten o cuando la disponibilidad de comida es alta. Para generar calor, los animales de sangre caliente convierten la comida que ingieren en energía, necesitan alimentarse diariamente para tener el aislamiento requerido y mantener sus temperaturas corporales estables.

El avistajes de ballenas se hace en Puerto Pirámides

Consiguen este propósito mediante los depósitos de grasa que tienen por debajo de la capa superior de la piel, que es delgada y desprovista de pelos, lo que hace más importante el papel de la grasa para mantener el calor corporal.
Las ballenas más jóvenes se caracterizan por tener más pelo que los adultos. Cuando el bebé crece, desarrollará más grasa y el pelo comenzará a desaparecer.

Recordemos que para la química biológica las grasas son lípidos, y cumplen varias funciones en el organismo. Son la principal reserva energética, un gramo de grasa produce 9 Cal en las reacciones metabólicas de oxidación, mientras que las proteínas y glúcidos sólo producen 4 Cal/g.

Desde su función estructural, forman bicapas que recubren órganos dando consistencia a las membranas que los envuelven, además de proteger mecánicamente como sucede con el tejido adiposo de pies y manos.

Las grasas son sustancias insolubles en agua, y se almacenan en el cuerpo sin retener agua; por lo que pueden almacenar la máxima cantidad de energía y ocupar el mínimo espacio. Se distribuye en forma de pequeños depósitos entre los homóplatos, las axilas, la nuca de los animales que viven en climas fríos. Su combustión origina energía exclusivamente en forma de calor.

Este es el secreto de las ballenas, así son, por eso así las vemos, en nuestras frías aguas patagónicas. Enormes, curiosas, acercándose a las embarcaciones, interactuando en los avistajes programados o espontáneos.

Colaboremos para que sea así por mucho tiempo más, ¡es tan hermoso verlas en el Golfo Nuevo!

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