sábado 16 de diciembre del 2017

Turismo

jueves 12 octubre de 2017

Breve historia del famoso “Tren del Fin del Mundo”

A mediadios de octubre de 1994 una empresa turística puso en funcionamiento el Ferrocarril Austral Fueguino, teniendo como referencia el tren del presidio. Hoy ya está instalado como una singular opción turística para hacer un recorrido por un sector del Parque Nacional Tierra del Fuego.

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El “Tren del Fin del Mundo” redujo su extensión original de 25 a 8 kilómetros, la trocha era diez centímetros más angosta y sus formaciones fueron adecuadas a las exigencias de los visitantes de Tierra del Fuego. El ramal fueguino se convirtió en el ferrocarril en funcionamiento más austral del mundo.

Su antecesor, el tren de los presos, había comenzado a funcionar en 1909, con el propósito principal de transportar los troncos talados del bosque. Su destacada presencia por las calles de Ushuaia perduró hasta 1952.

En 1902 comenzó a funcionar un ferrocarril de rieles de madera y con una trocha menor a un metro, para el transporte de materiales, principalmente rocas, arena y leña. Siete años después, las autoridades del penal se proponen mejorar el servicio, la potencia de tracción y se extiende su recorrido hasta el bosque. Al llegar a la parte urbana transitaba en paralelo a la costa. Fue conocido como el “Tren de los Presos”, y llevaba tanto maderas para calefacción y cocina como para la construcción.

La vía férrea fue paulatinamente extendiéndose más adentro del bosque, a medida que la tala indiscriminada arrasaba con la masa arbórea. Llegó hasta el valle del río Pipo, alcanzando terrenos más elevados.

El cierre del presidio, en 1947, el movimiento sísmico de 1949, que afectó parte de la infraestructura ferroviaria, y la falta de partidas presupuestarias para su reparación hicieron inviable el servicio, hasta que finalmente en 1952 se decretó su cierre definitivo.

El Fin del Mundo es buscado por visitantes del mundo

En 1994 se reconstruyó nuevamente la línea férrea, comenzando otra vez a prestar servicios, pero con una finalidad turística. Se compró en Inglaterra una locomotora a vapor, se adecuó otra fabricada en Argentina y se sumaron tres unidades de tracción diesel. En 2006 se incorporó una tercera locomotora de vapor.

En la «Estación del Fin del Mundo» comienza el recorrido, avanzando por el valle del río Pipo e introduciéndose en un sector del Parque Nacional, desde donde es posible tener una amplia vista panorámica y tener la opción de hacer el trasbordo a un autobús que recorre otro tramo del parque.

Fuente: El Diario del Fin del Mundo

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