jueves 20 de julio del 2017

Patagonia

Jueves 2 Febrero de 2017

Recursos hídricos

Agua: siete cortes en treinta y dos días del 2017

El nivel del lago Musters bajó un centímetro en 15 días en el punto de localización de la vieja toma. Mientras, el consumo de la zona aumenta en base a la población, aunque la disponibilidad de bombeo es la misma que hace 20 años. Esos factores, y el deterioro de las redes de medio siglo de antigüedad, son la base de los cortes de agua cada vez más frecuentes en la región.

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Ese fue el panorama de situación que planteó Víctor Santana, gerente de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) que desde ayer mantiene una nueva restricción del servicio en Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia. Es el séptimo corte en los 32 días que lleva 2017 y aún con la repotenciación del acueducto en plena marcha, el panorama no es el mejor.

El agua se ha convertido en un preciado bien que escasea

Víctor Santana, gerente de la SCPL, se refirió al incremento de la frecuencia de los cortes y a las demoras que se registran en el restablecimiento del servicio, provocando por ejemplo que se produzca una nueva restricción cuando el suministro no se había normalizado en algunos sectores.

Según planteó el referente de la cooperativa, las temperaturas estivales generan mayor uso del agua y ese aumento de la demanda complica el servicio: la población se duplicó pero la disponibilidad del recurso sigue siendo la misma que hace 20 años, cuando se inauguró el “nuevo” acueducto, con un ingreso de 4.600 m3 por hora.

“Ya no sabemos cómo sostenerlo y la frecuencia del corte cada vez es mayor” admitió Santana, para explicar que hay sectores de la ciudad donde es más complejo llegar con el agua tras un corte. “Hay urbanizaciones nuevas, donde la disponibilidad de los servicios recién se está culminando. Ayer hicimos maniobras para que llegue a los domicilios. En zona norte, Caleta Córdova o en la zona de los kilómetros también es complejo; en el camino se deja mucha agua y no alcanza la disponibilidad. Se nos está complicando y tenemos que hacer maniobras e intervenciones y que los vecinos ayuden a que el uso del agua sea más a conciencia y no de manera desmedida”, dijo.

Además, Santana agregó que los cortes y rehabilitaciones pueden generar como consecuencia roturas en las redes, con lo que en algunos sectores al mismo tiempo que se está rehabilitando el suministro hay que efectuar una intervención para reparar la rotura que aflora.

“Convengamos que tenemos redes de hace muchos años que estamos manteniéndolas, y cada intervención bajo asfalto son demoras y llevan tiempo de intervención. Todo eso nos complica poder sostener un servicio normalizado permanentemente”, expuso, para agregar que la geografía de Comodoro tampoco colabora con las cuestiones asociadas a la presión.

Santana precisó que hay diferencias donde la cota varía de 10 a 1.000, generando una diferencia de presión de 10 kilos.

Los vecinos se abastecen de agua como pueden

“En el camino tenemos que poner algo que frene esa presión y volvamos a distribuir. Seguramente, si se nos dispara algo tenemos consecuencias en roturas, pero no hemos tenido ese tipo de problemas, aunque sí la rotura de cañerías por acumulación de aire: con el corte queda aire adentro que se comprime y genera un aumento de presión; entonces pasamos de la normal de 3 o 4 kilos a 12 y el caño no lo soporta”, planteó.

SIN GARANTIAS

Más allá de los problemas que genera la demanda y una red antigua, se suma para los habitantes de la zona sur chubutense el problema de la disponibilidad, que no estará garantizada con la repotenciación del acueducto y es un problema de doble carga.

La vieja toma del lago Musters se halla a escasos 5 centímetros de quedar sobre el nivel del agua y ese “pelo” bajó un centímetro en 13 días, en función de las mediciones que se efectuaron el 17 y 30 de enero.

En ese contexto de disminución de la cuenca, el cambio de ubicación de la vieja toma -una obra provincial– sigue siendo urgente y no se ha iniciado todavía. “La solución para sostener el nivel de agua que podemos potabilizar ahora la tenemos porque la empresa CPC (a cargo de la repotenciación) avanzó con la instalación de otras bombas, pero no vamos a poder ampliar la disponibilidad de agua porque si la toma queda al descubierto ya no hay manera de traer los 2.000 cúbicos que vienen de ahí. Cuando esté finalizada la repotenciación, podemos tener ese impedimento” graficó.

Fuente: Diario El Patagónico

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