miércoles 19 de junio del 2019

jueves 28 septiembre de 2017

¿Qué aromas tiene la miel patagónica?

La maravilla de la Naturaleza tiene forma hexagonal. Las abejas son un pilar fundamental para el desarrollo de la vida, incluso de la humana. ¿Cambian las características de la miel de acuerdo a las plantas con las que se produce? Todas las respuestas de la mano de nuestra divulgadora científica.

  • Share this on WhatsApp

Pensando en la primavera y en las flores que se empiezan a ver y que nos entusiasman con el advenimiento de temperaturas más cálidas, me interesé en escribir sobre las abejas y la miel. Nuestra tierra patagónica es muy buena productora e incluso comercializadora de miel, tanto en el país como en el mundo.

Todos sabemos que es producida naturalmente por las abejas, que éstas son insectos sociales que viven agrupadas en enjambres, en espacios conocidos como colmenas. Sin embargo de las casi 20.000 especies de abejas que existen, muchas son solitarias o poco sociales, y sólo 5 de esas especies son melíferas, es decir productoras de miel.

La composición química nos devela la presencia de un 80% de glucosa y fructosa, 18 % como máximo de agua y el resto es sacarosa y otros compuestos relacionados con la misma elaboración natural (cera, resinas, sales inorgánicas). De modo que lo primero que se puede decir a partir de estos datos, es que tiene un intenso sabor dulce.

En el panal construido exactamente hexagonal con cera segregada por las abejas obreras, se almacena la miel y el polen, que luego apicultores especializados en la tarea, se encargan de cosechar. El sabor y dulzura de cada miel obtenida, dependen del tipo de flor que le dio su néctar. El néctar es un líquido dulce porque contiene alta concentración de sacarosa – nuestro conocido azúcar- y es producido en el fondo de las flores, al igual que el polen, por lo tanto algunas abejas obreras recolectan néctar y otras polen, cuando visitan y succionan flores.

El polen es un polvo fino que encierra las propiedades de fecundación de las flores. Está enriquecido en sustancias nutritivas como vitaminas, minerales y aminoácidos, por eso es también alimento para las abejas.

Volvamos al perfume. Se sabe que hay muchas plantas que tienen pequeñas flores verdes sin ningún aroma, y el transporte del polen es efectuado por el aire, es el viento el que lo dispersa y llega por casualidad a otras flores de la misma especie (y a nuestros órganos sensitivos provocando a veces alergia). Esta forma es común en la meseta Patagónica.

Y hay otras plantas que poseen flores llamativas y de colores brillantes, o con un perfume fuerte y atractivo o ambas cosas a la vez. Solamente estas flores producen néctar y reciben por lo tanto la visita de las abejas melíferas. Esa es la natural razón de ser del olor perfumado: justamente atraer a las abejas para que las ayuden a reproducirse. Entre abejas y plantas hay reciprocidad laboral.

El perfume proviene de los aceites esenciales que fabrican las plantas, que es transportado por el aire y así detectado por las abejas; también con el aroma se protegen de algunas enfermedades y ahuyentan depredadores. Y los aceites son mezclas de varios compuestos químicos que dan el perfume característico a las flores, y también a los frutos, la corteza del árbol, sus hojas y sus semillas. Se pueden extraer por métodos como la maceración, el prensado, la extracción con solventes orgánicos volátiles y por destilación.

Existe una larga lista de plantas melíferas, denominadas así al igual que las abejas por servir de materia prima para la elaboración de la miel. Mencionaré algunas por nosotros conocidas, y porque son, abundantes en territorio patagónico, por ejemplo en la cordillera es el caso de las acacias, abetos, abedules, sauco; en el valle Inferior del río Chubut hay álamos, olmos, parras, eucaliptos, lavanda, rosales, ciruelos; en las bardas hay arbustos como el tomillo, y la lista continúa.

Existen alrededor de 1700 colmenas en el VIRCh – Treorky, Puente San Cristóbal, Bryn Gwyn, Bethesda- 1300 aproximadamente en el Valle cordillerano 16 de Octubre y alrededor de 300 en el Valle de Sarmiento, y todas son mieles con sabores diferenciados como consecuencia del néctar distinto recolectado por las abejas encargadas de hacerlo y atraídas por sus aromas especiales.

En una de sus frases más célebres, Einstein avisó: “sin abejas sólo quedarían 4 años para la Humanidad.”

Comentarios

LOS MAS LEIDOS EN

Simple Share Buttons