viernes 19 de octubre del 2018

martes 15 mayo de 2018

Chubut, un paraíso para el turismo paleontológico

El origen de la Tierra y el rastro del paso del tiempo se combinan para atraer a científicos y curiosos viajeros del mundo entero. La Patagonia toda es un escenario en el que los fósiles cuentan la fábula del planeta. Y Chubut es un polo de atracción por más de un motivo.

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La Tierra tiene su historia interpretada por numerosos científicos. Hay quien teorizó que al principio, todos los materiales estaban mezclados, sin orden y sin forma, y después de varias etapas finalmente la Tierra se convirtió en una estrella.

Luego otra teoría entendió que la formación de la Tierra responde a un proceso cíclico sin definición en el tiempo y con cambios permanentes. Por otro lado, teólogos y religiosos sostuvieron sus propias teorías de inicio de esos tiempos.

Paleontólogos en pleno trabajo

Sin embargo, los investigadores empezaron a encontrar en los fósiles las respuestas sobre la edad de la Tierra, ya que en ellos se encuentra toda la información que los paleontólogos pueden comprender de la mano de biólogos y geólogos, porque un fósil es indicativo de épocas y familias de especies.

Excavaciones a cargo de esos científicos especializados, dieron como resultado la recolección de numerosas muestras de ciertos objetos semejantes a piedras, que en principio eran incógnitas naturales y que luego fueron denominados fósiles.

Los fósiles son restos de seres vivos transformados. Desde troncos de árboles hasta esqueletos de animales, pasando por caparazones y huesos, son algunas de las estructuras orgánicas que pueden sufrir el proceso químico y mecánico de fosilización.

Se trata de restos de seres vivos que habitaron en el planeta y dejaron huellas conservadas por la consolidación de las rocas. Cuando un organismo vivo queda enterrado, sus partes blandas entran en descomposición y los restos duros quedan sepultados en el sedimento, capa tras capa, dejando su forma impregnada en esa formación mediante un proceso en el que también participa el agua de lluvia o de ríos y mares. Así queda el molde tallado en la piedra sedimentaria. Se han encontrado en piedras, improntas de hojas, frutos y hasta de pequeños gusanos.

El MEF, uno de los atractivos de la ciudad de Trelew

Hace más 500 millones de años se originaron los primeros crustáceos, los peces e insectos y los reptiles. Alrededor de 200 millones años atrás, aparecieron los dinosaurios y las aves. De todos ellos, junto a árboles y plantas, es posible que hayan quedado restos fosilizados, algunos hallados en arduos trabajos de investigación, recolección y restauración, en zonas de sedimentos acumulados en costas marítimas, en lagos y ríos, o en quebradas.

Es lo que ha sucedido en nuestro país, territorio con un gran patrimonio paleontológico, especialmente en la Patagonia en la que hay destacados yacimientos fosilíferos por su conformación geológica variada y por la erosión continua, que ha puesto al descubierto esas capas mencionadas antes, tanto en el mar como en el continente.

Fue el Dr. Florentino Ameghino quien esforzadamente se dedicó a esta ciencia e hizo los primeros aportes de validez aún en la actualidad.

Parque Paleontológico de Bryn Gwyn en Gaiman

En Trelew, Chubut, se encuentra el Museo Egidio Feruglio (M.E.F) que cuenta con un equipo de paleontólogos de reconocimiento nacional e internacional, y son quienes hallaron el dinosauro más grande del mundo. Es el único museo en el país, especializado en paleontología e investigación. Exhibe en forma permanente un paseo al origen de la Tierra; es moderno en su estructura y concepción; lo visitan numerosos turistas del país y del extranjero porque ofrece una atractiva colección de fósiles que son adecuadamente tratados por sus técnicos en los laboratorios.

El MEF opera el Geoparque de Bryn Gwyn en la localidad de Gaiman – Chubut- una reserva natural convertida en paseo turístico, de 1800 m de longitud, entre bardas sedimentarias que se ascienden con facilidad, con cartelería explicativa y un centro interpretativo; se puede visitar en no más de dos horas y lo más importante es que se puede conocer la historia geológica y climática en fósiles desde 40 millones de años a la actualidad.

Y ya que hablamos de turismo, puede suceder que en caminatas recreativas en zonas de sedimentos naturales o visitando algún yacimiento, encontremos algún espécimen fosilizado nuevo, ¿qué hacer entonces? Se recomienda no sacarlo, sino dar aviso a quienes estén habilitados o formados para hacerlo. La pérdida de un fósil es un hecho lamentable, porque no hay demasiadas probabilidades de conservación, al punto que la extracción y comercio de fósiles están prohibidas y penalizadas, por suerte ha crecido la conciencia de cuidado y denuncia de depredación.

Como siempre digo la convivencia amigable con el ambiente nos hace mejores personas.

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