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martes 13 marzo de 2018

Medusas: las misteriosas visitas del verano

Durante el verano en las costas del Golfo Nuevo en Chubut se pudo ver a una enorme cantidad de medusas que llamó la atención de turistas y locales. ¿Por qué se produjo este fenómeno? ¿Son peligrosas para el ser humano? Nuestra divulgadora científica despeja todas estas dudas y deja abierta una puerta hacia una veta productiva más que interesante.

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En las playas de Puerto Madryn de la provincia de Chubut, estamos acostumbrados a las algas; y cuando llega el verano, advertimos su presencia en forma más elocuente, incluso en determinados días hay más que de costumbre, por ejemplo cuando hay marejada coincidente con fuertes tormentas en superficie, entonces en la costa las algas se dejan ver en abundancia.

Ahora quiero entrar en otro fenómeno veraniego que se manifestó en estas mismas playas, durante esta última temporada. Tuvimos una visita que no esperábamos, se vieron cantidades llamativas de “aguas vivas”, esas grandes masas gelatinosas, transparentes, con largos tentáculos delgados y filamentosos. No es extraño que aparezcan pero cuando lo hacen, lógicamente no son bienvenidas.

PH: Fotoplomer

¿De qué se trata? Se trata de medusas, individuos del reino animal, con forma de plato invertido, muy primitivas, que no poseen cerebro aunque tienen cuerpos voluminosos, compuestos de agua en gran proporción, tienen fácil percepción táctil con capacidad de desplazamiento mediante largos tentáculos, y poseen un precario sentido de la visión.

No son inofensivas porque son muy buenas depredadoras de otros organismos marinos incluyendo peces. Son animales heterótrofos, es decir que no producen su alimento y deben consumir alimentos provistos por la naturaleza – como hace el resto de los animales incluyendo el ser humano – , en este caso se alimentan de otros organismos acuáticos que viven dispersos en el agua y que son arrastrados por las corrientes, las medusas capturan y paralizan a sus presas a través de la toxina que eliminan por contacto y cuya potencia varía de especie en especie, es la que descargan e inyectan en la piel de los veraneantes desprevenidos.

Químicamente la toxina es una sustancia compleja, que contiene entre otros componentes, la conocida histamina que produce alergia, hipnocina, que provoca somnolencia, parálisis muscular y respiratoria y tiene propiedades anestésicas, thalassina, que produce urticaria y edema en dosis pequeñas y parálisis nerviosa a dosis elevadas, y congestina, que ataca al tracto digestivo provocando vómitos, dolores abdominales, además de problemas respiratorios.

Las medusas que aparecieron en nuestras costas son gigantes, alcanzan un metro de diámetro y poseen 24 tentáculos de hasta 4 metros de largo, ¡realmente impresionan! Sin embargo corresponden a una especie no tan dañina, su picadura no es demasiado peligrosa, como explicó un científico del CONICET a la Agencia de Noticias de Ciencia y Tecnología de la Fundación Leloir, incluso explicó cómo tratar la picadura que provoca mucho ardor: recomendó no rascarse, no lavar con agua dulce pero sí con agua de mar, aplicar frío seco y/o vinagre. Las medusas más urticantes se han encontrado en el Caribe o en Australia y sus picaduras pueden producir la muerte.

La aparición de estas medusas tiene que ver con los fuertes vientos que las arrastran desde fuera del golfo, porque habitualmente viven en aguas más revueltas; es común en las costas patagónicas a partir de la primavera, porque los vientos son más intensos y las temperaturas más cálidas, pero su abundancia parece ser cambiante e imprevisible. Incluso es común la aparición en la costa de Santa Cruz.

La curiosidad que llama la atención de los científicos es si hay cada vez más medusas en el Mar Argentino. Hay indicios pero hay que demostrarlo. Una red de pesca puede capturar abundancias llamativas en las costas de Buenos Aires, en Península Valdés y en Tierra del Fuego. Porque este fenómeno abarca todo el litoral marítimo, sólo que en San Clemente, en Villa Gesell, en Monte Hermoso, en Pehuencó, y Bahía Blanca, las especies que aparecen, son otras, de menor tamaño y de efectos más insidiosos que siempre se manifiestan con ardor.

En Asia se consume medusa como alimento

Los biólogos marinos reconocen que de las 100 especies de medusas de nuestro mar, algunas parecen atravesar por un período altamente reproductivo, y aparecen con mayor abundancia en más playas que las esperadas. Estos científicos hipotetizan con razones vinculadas al calentamiento global, a variaciones en el ecosistema respecto de la cadena alimentaria y sus predadores naturales – ballena, pez sol, tortuga marina- cuyo número sigue disminuyendo, o algún otro motivo ambiental. Estas dudas revelan que es poco lo que se sabe acerca de estos organismos que habitan los océanos desde mucho antes que los peces.

Sería de mucho valor poder investigar más sobre las medusas, porque en Asia hay especies que son comestibles por su composición altamente proteica y también están en el Mar Argentino, incluso se considera su explotación en Mar del Plata, y hasta podrían ser materia prima para la industria cosmética, según sostiene el científico consultado por la Agencia del Instituto Leloir.

Así es que habría que atender más este fenómeno que no sólo es desagradable en las playas… podría ser un recurso económico a considerar.

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