miércoles 24 de julio del 2019

jueves 14 septiembre de 2017

¿Qué secreto se esconde en el color de las frutas?

La alimentación no se trata sólo de una necesidad biológica. Se ponen en juego costumbres, cultura, lazos afectivos y gustos personales. Pero también la química deja su huella en esta rutina. ¿Cómo? Mirá.

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Los seres vivos tienen que alimentarse y en particular los humanos lo hacemos por varias razones. Y sería mezquino considerar el tema de la alimentación sólo como una necesidad biológica, porque si bien es cierto que básicamente comemos para obtener el combustible energético y los materiales de construcción que nuestro organismo necesita, el hecho de comer también es un fenómeno social, porque puede reforzar lazos afectivos y promover encuentros familiares y amistosos.

Por otra parte es un fenómeno cultural ya que se puede incluir a las comidas dentro de las costumbres y creencias de una población. O en un sentido más amplio, también se puede considerar como motivación para acciones publicitarias, abriendo el panorama a los medios de comunicación masiva.

Otro aspecto de importancia es que se trata del hábito que más influye en la salud de las personas. Se calcula que el 90% de todas las enfermedades, sin contar las infecciones y accidentes, está relacionado con los alimentos y la forma en que se ingieren.

Nuestros alimentos provienen de otros seres vivos tanto animales como vegetales, que tienen la misma composición química que nosotros: carbohidratos, proteínas, lípidos, vitaminas, sales y agua. Estas sustancias son las que aportan cualidades a la alimentación mediante el proceso de nutrición.

Estudiando Química se puede saber cómo y cuáles son esas sustancias que componen a los alimentos, y por qué son importantes en nuestro organismo. Me voy a detener en los alimentos más coloridos porque a veces resultan ser los más atractivos además, guardan un secreto saludable.

Esta cualidad tiene que ver con la presencia de fitonutrientes, poderosos antioxidantes y también colorantes naturales, como aquellos que supieron aprovechar los pintores renacentistas del Quattrocento y de los que ya hablé en otro artículo.

La mayor fuente natural no procesada y no calórica, de esos nutrientes que además proporcionan fibra dietética, es el conjunto variado de frutas y verduras. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir un mínimo de 400 gramos de frutas y verduras, lo cual equivale a cinco porciones por día.

Recordemos que un colorante es toda sustancia que posee la capacidad de dar color o puede teñir sustancias. En el campo de la Química, se denomina colorante, a una sustancia que cuenta con la capacidad de absorción de distintas y concretas longitudes de onda dentro del espectro de la luz visible. Los colorantes se fijan en las sustancias dándoles coloración de una forma estable, por lo que no suelen ser alteradas con factores como puedan ser la luz, los oxidantes, el agua, etc.

Dentro de la industria, hay numerosos colorantes empleados en alimentación y en otros campos como aditivos.
Entonces algunos de los fitonutrientes que dan color a los alimentos y que además regulan procesos metabólicos junto a los minerales y las vitaminas, son la clorofila presente en frutas y hortalizas de hojas verdes, como la lechuga, espinaca, brócoli, etc. que proveen el color verde.

Las antocianinas que se encuentran en las frutas finas de la cordillera sureña, como las frutillas, arándanos, moras, calafate, brindan el color rojo morado tan atractivo que convierte a este grupo frutal en el más vistoso de la Patagonia.

Los alfa y betacarotenos que tienen las naranjas, las zanahorias, los mangos, las calabazas, son los responsables del color naranja. Del licopeno que tienen los tomates y los morrones se obtiene el color rojo.

Hay más ejemplos, lo destacable es comprender que más que una simple apariencia, el color de los alimentos está vinculado con los aportes a nuestra salud. Por lo tanto la recomendación es integrar la mayor cantidad de colores en la alimentación diaria, para garantizar la incorporación de estos nutrientes fundamentales.

“Que la comida sea tu alimento y tu alimento tu medicina” Hipócrates.

 

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